Mercadosecta

liderazgoEl poder puede entenderse como la habilidad de producir efectos intencionados, tal como lo señala Bertrand Rusell. Sin embargo no es la manera de verlo comúnmente, sino que se ve o interpreta como la posibilidad de manejar a otro(s) a través de la fuerza, autoritarismo, selección u otro método.  Con ambos métodos se busca lograr un objetivo, una meta, pero la manera de lograr dicho objetivo es realmente distinto, y aunque suene contradictorio, ambos pueden ser complementarios. Logrando la mercadosecta empresarial.

Mono-Líder y Poli-Líderes

El poder, tal como se ha entendido hasta hace poco tiempo, estaba en manos de unos pocos, que una vez que lo alcanzaban lo defendían celosamente. Es cerrado, inaccesible y dirigido por un líder.

El “nuevo poder” opera de otra manera. Es abierto, participativo, distributivo  y está en manos de muchas personas.

“El Nuevo Poder” 1 señala que el poder lo alcanzan unos pocos, y desde mi punto de vista esto ha sido y seguirá siendo así, mientras exista el modelo de elección de líderes, tales como presidentes, reyes u otras personas a través de selección de las masas, votaciones, autoritarismos o simplemente por casualidad.

El liderazgo en una empresa o grupo de personas, desde mi visión, se separa en mono-líder y poli-líderes, quienes definen las directrices, metas, objetivos de toda una masa (grupo de personas, país, empresa, etc).

Me refiero a mono-líder cuando una persona es quien tiene la posibilidad de tomar las decisiones de un grupo de personas, siendo éste grupo la que acata y realiza lo que se ha dictado (entiéndase dictado a una directriz común, en beneficio de una persona o varias). Esto sucede cuando el grupo es pequeño y solo existe una persona con jerarquía superior dentro de un organigrama.

Si el organigrama contiene más de 2 capas, es decir más de un nível jerárquico, aparecen los poli-líderes, pues existe más de una persona mono-líder dentro de su capa jerárquica.

Ahora bien, supongamos que existen variados grupos poli-líderes que tienen directrices, pensamientos e ideales distintos. Existe una rivalidad natural entre ellos, pues lo que quiere lograr cada uno de estos grupos, es lograr que sus ideales grupales ganen por sobre la otra. La idea, objetivos o meta, por si sola, si es tan poderosa, intentará sobrevivir frente a sus “ideas rivales”. Es nuestra naturaleza de sobrevivencia.

Cada idea, por si sola, intenta sobrevivir, y existirá un grupo que crea en esta idea. Tan poderosa han sido las ideas de nuestra humanidad, que muchos darían la vida por ella.

Independiente que sean “enemigos”, la manera lograr los objetivos es a través de la decisión del líder, de mi líder, y haré lo necesario para lograr el objetivo establecido y dictado por mi líderes. La recompensa a lograr ese objetivo es variado, tal como ascensos religiosos, monetarios, seguridad, sobrevivencia e inclusive para poder escalar un peldaño de mi jerarquía y ser un mono-líder. Dejar de ser el cordero.

El objetivo del Conserjero

El poder, como definía el filósofo Bertrand Russell, es sencillamente “la habilidad de producir unos efectos intencionados”.

Deseo interpretar las palabras del gran Bertrand Russell como el ofrecimiento de ser un consejero, orador y guía, siendo o no siendo un mono-líder.

Un consejo es una manera de relacionar opiniones, creencias, valores, recomendaciones u orientaciones personales o institucionales acerca de ciertas situaciones retransmitidas en algún contexto hacia otra persona o grupo a menudo ofrecido como una guía para acción y/o conducta. 2

Nuestra ambición personal nos lleva a querer ser líder, a querer ser más que el otro, tener el poder de manejar al prójimo 3. Lo que nos limita y ciega del poder del guía, del consejero.

Seamos guías, seamos consejeros y la masa se encargará de lograr el objetivo ideológico sembrado, una secta. Los grandes personajes de la historia han sido los guías y consejeros, en contraposición con los llamados grandes líderes.

Si somos consejeros dentro de un grupo social, consejeros dentro de una familia, consejeros dentro de una empresa, podremos lograr que nuestras necesidades sean cubiertas.

Si una empresa logra tener consejeros, en vez de líderes, se puede extender la ideología de la empresa fuera del alcance físico de la propia empresa. Los clientes de las mismas empresas pueden ser parte de la ideología, y sus necesidades son parte de mi “ideología empresarial”. La mercadosecta es la meta.